Aparentemente he elegido ser Roger Mercader en esta vida. Mi cuerpo nació en Barcelona pocas semanas antes de que terminaran los 70 y mi mente siempre tuvo la inquietud de saber que hay detrás de las cosas, para que funcionan como lo hacen y si pueden funcionar mejor de otra forma. Recibí mucho amor de mis padres y abuelos en mi infancia, lo que hizo todavía más evidente para mí, lo desafinado y torcido de un sistema educativo que, a modo de adiestramiento social, se dedicaba a contener la espontaneidad y creatividad del niño, en pro de valores moralistas, consumistas y alienados. Ahí empezó a gestarse en mí una profunda sensación de no ser apropiado y la idea de tener que reprimir las partes de mi que eran consideradas feas o peligrosas por otros, por la sociedad, por el marco cultural. No deja de ser curioso que todavía en la barriga de mi madre, fuera The Wall de Pink Floyd una de las canciones que escuchaba.
Alrededor de mis 21 años comencé a educarme absorbiendo todo tipo de información relacionada con la psicología, la filosofía, la física cuántica, el crecimiento personal, la metafísica y la espiritualidad. Lo que leía ponía palabras a sospechas, intuiciones y sensaciones que había tenido toda la vida y empecé a ver que algo más grande y profundo sucedía en este planeta, algo que podía explicar el porqué de tanto miedo y sufrimiento. Después de varios años de integrar esa información decidí irme a vivir a Berlín, una ciudad que con su atmosfera creativa, libre y diversa, acabó convirtiendo mi aventura en un viaje iniciático. A través de la meditación, la sexualidad, el arte y los enteógenos fueron evolucionando mis perspectivas, culminando el 15 de Mayo de 2011, día en el que tuve una experiencia de despertar que justo después de mostrarme la conexión inequívoca que tenemos con todo cuanto existe, me arrojó a la realidad de mi vida, una vida que había sido construida desde el miedo a la escasez y al rechazo y que desde aquél punto, ya no me representaría. Entendí que quizás el mundo solo refleja el miedo, la rabia y la tristeza que llevamos dentro, y que solamente siendo valientes para mirar dentro, veremos una Tierra diferente.
Es por eso que me he ido entregando al hecho de que mi vida es un laboratorio de experimentación, creación y aprendizaje. Y teniendo en cuenta que nuestra especie se encuentra ante el reto presente de evolucionar y cambiar de paradigma para crear unas mejores condiciones para todos, siento la responsabilidad y tengo el placer de compartir lo que he aprendido y sigo aprendiendo en mi viaje personal, con todos aquellos que quieren sacar el máximo beneficio propio y colectivo de su experiencia humana.
Mis formas de expresión son la música –a través del proyecto Metroxylon (http://www.soundcloud.com/metroxylon)- la escritura –en mi blog Resonancias333 (http://resonancias333.wordpress.com)- el audiovisual –con mis webseries «Presente!» y «Pregunta a Roger!» – y las charlas y cursos que imparto bajo el concepto de la Asistencia Evolutiva, cubriendo el espectro del crecimiento y conocimiento personal, la gestión de la mente y las emociones, la divulgación de las leyes y mecanismos que rigen el Universo y la creación deliberada de la propia realidad.
¡Somos aquellos a los que hemos estado esperando!
